Mostrando entradas con la etiqueta Incautación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Incautación. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de noviembre de 2013

¿Narcotráfico submarino?

En 1993, la Armada colombiana halló por primera vez, un semisumegible de siete metros de largo, realizado con fibra de vidrio y con una capacidad para transportar una tonelada de cocaína. Podía sumergirse a tres metros de profundidad, dejando fuera un radar y la escotilla.

Casi 18 años después del hallazgo del primer semisumergible usado por el narcotráfico para sacar drogas, la Armada colombiana incautó, un sumergible que podía navegar a diez metros de profundidad, dejando fuera sólo 50 centímetros de un periscopio con dos cámaras con visores diurnos. Estaba listo para sacar cinco toneladas de cocaína hacia las costas de México. Esta embarcación, hallada el 15 de febrero del año pasado, es la más moderna hallada en este país, en una combinación de ingeniería naval con el ingenio artesanal, con el que desde hace años los narcos colombianos intentan burlar el control de las autoridades para sacar droga hacia el exterior.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Los nombres propios del narcotráfico en tierras gallegas

A la hora de destacar un nombre en el mundo del narcotráfico en Galicia, saldrían a la palestra nombres como el de Sito Miñanco o Manuel Charlín, verdaderos pioneros del negocio en tierras galaicas, pero quizá su verdadero protagonismo tuvo lugar durante la segunda mitad de los años 80 y la primera de la década de los 90. El nombre que completa la triada de capos autóctonos es el de Laureano Oubiña, cuya historia sigue dando titulares a día de hoy, ya sea por sus cuentas pendientes con la justicia o por la multitud de reivindicaciones que ha hecho llegar a políticos, jueces y periodistas para exigir un trato justo con los presos.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Los comienzos del narcotráfico... en Galicia

"Tenemos los mejores argumentos para este negocio: una costa formidable, infinita, llena de escondrijos; un mar secreto, que nos protege; tenemos depósitos, barcos y hombres; y lo más importante todavía, ¡tenemos cojones!"

Las rías gallegas, hicieron posible que Galicia fuese un paraíso para los introductores de cocaína colombiana en los años ochenta del siglo pasado. La llegada de la cocaína a esta parte de Europa, no se entendería sin la presencia anterior de otros tráficos y de una organización predispuesta a dejar circular todo tipo de sustancias ilegales. Galicia, es tierra de frontera, al sur con Portugal, un país casi hermano en lo que se refiere a lengua y costumbres. En tiempos de la Segunda República española, ya se producía el fenómeno del estraperlo, comercio ilegal de artículos sujetos a impuestos (sobre todo tabaco y café) a lo largo de todo el límite con Portugal. Con la llegada de la dictadura franquista, y debido a una posguerra que dejó a gran parte de España sumida en la miseria y el hambre, estos tráficos aumentaron.

Cuando llegó la democracia, a finales de los setenta, se habían implantado ya las primeras bateas, y sus estructuras flotantes eran ideales para guardar el tabaco que venía libre de impuestos de América. Al igual que los viejos estraperlistas, los contrabandistas de tabaco eran tolerados por la población en general. Cuando aún se pensaba que el tabaco incluso podía tener efectos beneficiosos para la salud, los que se buscaban la vida con el contrabando en Galicia, habían establecido una tupida red de influencias y complicidades.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Depósitos de drogas: objetivo de ladrones

A diario vemos y escuchamos múltiples noticias acerca de procesos policiales en los cuales se han requisado gran cantidad de estupefacientes de diversas bandas organizadas, cuyo objetivo es trasladar la droga fuera del país o simplemente transportarla para su consumo dentro de la propia nación. 

Pero....¿qué ocurre con toda esta droga incautada? Una vez que los narcóticos son localizados y los responsables de su uso o venta pasan a la espera de que se produzca el proceso judicial, toda la carga es transportada y almacenada en varios depósitos repartidos por el país.