Muchas personas se inician en el consumo de substancias estupefacientes a raíz de algún problema en sus vidas. Sin embargo, en épocas de crisis comprar drogas se convierte en un lujo al alcance de muy pocos. Es por esto que surgen "sustitutos" baratos y de fácil acceso, tanto para adultos como adolescentes, como el pegamento de barra o las clásicas colas.